Otro factor que viene a reforzar esta hipótesis es que la audición es el primer sentimiento corporal que desarrollamos, incluso antes de nacer, en el vientre materno.El desarrollo de la música va unido a dos factores que desmarcarían al Homo Sapiens de sus antecesores: el descenso de la glotis, que permitiría el nacimiento del lenguaje y el canto, así como un espectacular desarrollo del cerebro que nos llevaría a adquirir muchas posibilidades, transformando los objetos con nuestras manos.
Instrumentos y tecnologías: Cada una de las tribus o etnias humanas que recorrieron los tiempos anteriores a la escritura, supo aprovechar sus propias industrias y saberes para crear un estilo musical característico. Los mismos arcos que disparaban flechas en la caza, servían para celebrar la vuelta de los cazadores al poblado a modo de arpas primitivas. Los restos del cuero de la caza que no se usaban en la confección de prendas de vestir, es utilizaron para forrar la boca de vasijas o un tronco hueco, conformando un tambor primitivo. Los huesos de los animales cazados se usaban como agujas y estiletes, pero también como flautas primigenias. Aún hoy subsisten algunas tribus en un estado de evolución tecnológica similar que hacen gala de una amplía variedad de recursos para acompañar sus cantos y danzas: desde elementos naturales como conchas marinas que suenan a modo de trompetas, a teclados de piedras percutidas ( litófonos) o una varilla de bambú vibrando entre los dientes.

Durante mucho tiempo, la música era atributo de algunos personajes de las tribus con poderes sobrenaturales, llámense chaman, brujo o maestro de ceremonias. La música marcaba el paso del tiempo haciéndose oír en las fiestas estacionales o era utilizada como médium para invocar los espíritus de la sanación.
Su tremendo poder evocador de emociones ha hecho de la música un aliado inseparable de la magia y los milagros. Para los antiguos griegos, la música era un regalo de las Musas ( de las que deriva su nombre), hijas del todo poderoso Zeus, que inspiraban la danza y el canto de los mortales. Es más, los primeros filósofos y científicos de la Historia intentaron asociar la música a números y proporciones. No había duda de que las leyes musicales tenían un origen mágico que se empeñaban en descrifrar y controlar. Así nacieron las primeras teorías musicales.