El pedal consiste en una nota sostenida durante mucho tiempo en el registro grave. Sin embargo, la Iglesia de Occidente siguió siendo monódica, es decir, sin juego de voces ninguno, hasta entrado el siglo IX, cuando Escoto Erígena y Huebaldo definen el organum o diafonía como una práctica corriente. Incluso hai informaciones que apuntan a que ya en épocas de Carlomagno y su Schola Cantorum del siglo VIII se llevara a cava esta práctica musical. Por su parte, en los confines del Imperio se desarrollaron otras formas incipientes de polifonía, como el gymel inglés del siglo XII (canto en terceras paralelas) y el fauxbourdon francés, un canto a tres voces que progresa por acordes maiores o menores paralelos, es decir, quintas y terceras paralelas a la vez. Sin embargo, Roma no aceptaba estos cambios por considerar a las terceras un intervalo imperfecto para el organum.