En su panteón de dioses, siempre asociados a algún animal, Osiris, protector de los muertos, ostenta el título de Señor del Sistro, instrumento que acompañaba todas sus ceremonias y ritos. Los frescos en el interior de las pirámides y otros monumentos nos muestran un enorme arsenal de instrumentos de música utilizados en la época, pero, una vez más, lo ignoramos todo sobre sus melodías y ritmos.
Música de los judíos y la Biblia: A diferencia de asirios, babilonios, caldeos y otros, los judíos han sobrevivido al paso de la historia, habiendo conservado gran parte de un acervo musical cuyas raíces pueden rastrearse en tiempos anteriores al surgimiento y florecimiento de la civilización occidental. El pueblo judío elaboró un libro sabrado, la Biblia, que ha servido tanto de guía ética como de inspiración para innumerables composiciones musicais de todos los tiempos. La primera referencia escrita a un músico está en el propio Génesis, donde se menciona a Juval, el padre de los tañedores de arpa y tocadores de flauta. Otra figura carismática por su musicalidad es el Rey David, siempre representado con un arpa o un juego de
campanillas en las manos.