También son característicos los contrastes de atmósfera que parece anunciar el aún lejano romanticismo del siglo siguiente y que utiliza a menudo la sorpresa con modulaciones extrañas, melodías desconcertantes, silencios prolongados y cambios bruscos de textura. Los hijos de J.S. Bach cultivaron dicha expresividad, desde el primogénito Wilhelm Friedeman (que fue un destacado organista y compositor qe murió en la indigencia y el olvido), hasta Carl Philipp Emmanuel, que alcanzó la fama al servicio de Federico el Grande en Berlín. Por su parte Johann Christian Bach, el menor de la saga, triunfó en Londres con los primeros conciertos compuestos para el recientemente inventado pianoforte. A veces se conoce el estilo con el nombre de la escuela literaria contemporánea de Sturn und Drang (tormenta e impulso).