Se estructuraban en dos o tres estrofas y un estribillo, que se armonizaban a dos y tres voces. Una característica del madrigal que recuerda al conductusprimitivo es el pasaje ornamentado que aparece varias veces en los finales o comienzo de los versos. Otros géneros cultivados en la época fueron la caccia y labalata. Más tarde el género evolucionaría hacia el madrigal canónico, especialmente en la obra de compositores como Jacopo de Bologna, Giovanni  Da Cascia y Francesco Landini. Más adelante los principales poetas madrigalescos serían Ariosto, Tasso y Pietro Bembo, y se convertiría en una expresión elitista que hará del madrigal un campo de experimentación ideal de la música de los nuevos tiempos.