Músicos españoles han estado adscritos a las principales corrientes. Los autores de la generación del 27 como Rodolfo Halffter, Julián Bautista, Fernando Remacha o Roberto Gerhard (que acabarían casi todos ellos en el exilio después de la guerra civil) fueron los pioneros en desligarse de la corriente nacionalista de Pedrell y Albéniz para interesarse, por ejemplo, por el dodecafonismo como Gerardo Gombáu. De los autores que permanecieron en España destacan Joaquín Turina, Conrado del Campo y Ernesto Halffter. Otros nombres destacados de la postguerra con Montsalvatge y Homs, que tuvieron, al igual que Taltabull y Cercós, un destacado papel en Cataluña, crando una escuela en la que pronto destacrían Mestres-Quadreny, Joseph Casanovas, Blancafort, Padrós o Ruiz Pipó.