La mayor parte de los habitantes del centro y sur del continente negro pertenecen a la raza bantú, aunque no constituyen un grupo racial en si, sino un conglomerado de culturas tribales, la mayoría iletradas, aunque existen registros escritos en swahili.La música de estas etnias está estrechamente ligada a los espíritus y las creencias. De hecho, el brujo o chaman es uno de los pozos privilegiados intérpretes de melodías mágicas y curativas, por contraposición a los cantos y danzas de la comunidad, que buscan un efecto de éxtasis colectivo. Las etnias africanas han conseguido preservar gran parte de sus tradiciones musicales, convirtiéndolas en un medio de comunicación de emociones y sensaciones.
Características: A pesar de la diversidad de estilos y colores étnicos, la mayoría de las músicas de este continente reúnen una serie de rasgos comunes. Tienen numerosos instrumentos que se tocan por separado, acompañando el canto y en pequeños grupos. Existe una tendencia a la simultaneidad de expresiones musicales: desde distintas voces (polifonía) a distintos rimos (polirritmia), debido a la extendida costumbre de tocar en varios pequeños subgrupos. La percusión suele acompañar todas las melodías, e incluso instrumentos melódicos como las flautas y las cuerdas suelen tocar un acompañamiento percusivo. El progreso melódico está muy condicionado por la improvisación de motivos cortos y repetitivos. La lengua condiciona en muchos casos el ritmo de la música. Suelen abundar las escalas pentatónicas (cinco sonidos separados por un Tono o por un Tono y medio) y ligada a la danza.