El ballet dramático, por su parte, exigía una puesta en escena complicada y la colaboración de artistas de primer orden, a fin de imprimir la expresividad necesaria a las representaciones. Un ejemplo temprano de ello es Circe o el Ballet Cómico de la Reina de 1581. Más tarde Pierre Guédron compondría La liberación de Renaud en 1617 y Tancredo en 1619, pero el público parisino descubre enlos dramas vencíanos una nueva manera de cantar las intrigas palaciegas, un testigo creativo que recoge Jean de Cambefort, que compone divertimentos para las representaciones locais de las óperas Jerjes y Hércules amante de Cavalli. El verdadero despegue de la ópera francesa llegará con el nombramiento de Jean Baptiste Lully al frente de la ópera, desde donde se enfrentaría a sus competidores musicales Robert Cambert, Pierre Perrin y el marqués de Sourdac, que intentaban representar con versos franceses óperas semejantes a las italianas.La influencia de las óperas italinas no solo fue notable en la música, sino también en el decorado y las maquinarias teatrais. El teatro Marais se especialízaa en dramas con complicados entramados escenográficos como las óperas Orfeo de Chapoton o Andrómeda de Corneilla, con música de Assoucy, o Las bodas de Bazo y Ariadna de Donneau de Visée con música de Louis de Mollier.