En su Chapel Royal la corte cuenta con uno de los músicos más profesionais del siglo, William Byrd, quien compone misas, motetes, himnos religiosos, servicios litúrgicos completos, así como la música instrumental. Luego compartiría con Thomas Tallis la edición de las Canciones Sagradas, una colección de motetes sobre textos latinos. Pero, además de un amplío repertorio vocal y sagrado, sus obras instrumentales atesoran  preludios, fantasías, danzas, piezas programáticas y otras basadas en cantus firmus. Entre sus seguidores encontramos a Thomas Morley, John Dowlan, Orlando Gibbons, Thomas Campian y John Danyel, entre otros.