

- Después de los escritos de
los padres de la Iglesia como san Agustín y otros sobre el papel de la música, el canto reglamentado por san
Ambrosio y san Gregorio (del que se ha perdido su trabajo) fue analizado por el teórico Casiodoro, sucesor de
Boecio en la corte ostrogoda. La teoría del canto gregoriano sería expuesta más tarde por el monje anglosajón
Alcuino, organizador de la música en la corte de Carlomagno. Fue el quien expuso los ocho modos elcesiásticos o
tonos, aunque san Isidoro de Sevilla (579-636) ya había dedicado un estudio a la música en sus Etimologías.
También a finais del siglo IX el monje flamenco Huebaldo hizo un análisis de la técnica del organum, mientras
que san Odón, abad de Cluny, intentó cambiar los nombres de las notas, sin éxito. El que si lo consiguió fue
Guido DÀrezzo. Por último, no debemos olvidar las contribuciones intelectuales de Jhon Garland que fundaría la
llamada Escuela de París (para distinguir de la de Colonia). Más adelante retomarían sus investigaciones
Marchetto de Padua y los franceses Jean de Muris y Philippe de Vitry.
Bizancio. La ciudad de Bizancio(Constantinopla y actual Estambul) fue construída por
Constantino y designada capital del Imperio Romano reunificado en el año 330. Años después, en el 395, se
produciría el cisma de la Iglesia, quedando la ciudad al frente del Imperio de Oriente hasta su captura por los
turcos en 1453.La vida musical bizantina se caracterizó por los himnos religiosos, reelaborados a modo de
versos sobre los textos bíblicos, que darían lugar más tarde a las stichera, que se entonaban en medio de los
versículos de los almos de oficio, mientras que los kanones eran una elaboración poética de las odas bíblica.
En estos últimos se mezclaba frases de distintas fuentes y trozos de melodías conocidas, en un procesollamado
centonización. También existían pasajes puramente ornamentais que recibían el nombre de melismas. Al igual que
sucede en las culturas clásicas de otros pueblos, la centonización no utiliza escalas, sino fórmulas
melódico-rítmicas que tienen un lugar determinado en la interpretación. Es lo que los hindúes definen como
râga, los árabes como maqâm y los bizantinos como echos.
Primeros atisbos polifónicos. La Iglesia oriental de Bizancio ya utilizaba una especie
de polifonía primitiva llamada isón, que consistía en acompañar el canto de una voz o al unísono con un pedal
en la nota principal o final. El pedal consiste en una nota sostenida durante mucho tiempo en el registro
grave. Sin embargo, la Iglesia de Occidente siguió siendo monódica, es decir, sin juego de voces ninguno, hasta
entrado el siglo IX, cuando Escoto Erígena y Huebaldo definen el organum o diafonía como una práctica
corriente. Incluso hai informaciones que apuntan a que ya en épocas de Carlomagno y su Schola Cantorum del
siglo VIII se llevara a cava esta práctica musical. Por su parte, en los confines del Imperio se desarrollaron
otras formas incipientes de polifonía, como el gymel inglés del siglo XII (canto en terceras paralelas) y el
fauxbourdon francés, un canto a tres voces que progresa por acordes maiores o menores paralelos, es decir,
quintas y terceras paralelas a la vez. Sin embargo, Roma no aceptaba estos cambios por considerar a las
terceras un intervalo imperfecto para el organum.
El Islam Clásico. El islamismo comienza su cuenta cronológica de la Hégira en el año
622, cuando Mahoma huye de La Meca a Medina. La primera noticia musical del Islam data de la conquista de
Persia en el siglo VII. Loa árabes incorporarían a su legado gran parte de la herencia musical que hallaron en
aquellas tierras, a su vez influídas por las música de la India. Ya en siglo VII encontramos el nombre del
primer teórico llamado Jalil, que estudio especialmente el ritmo. Pero sería Al-Farabí quien dos siglos después
intentaría implantas las antiguas teorías griegas. Tendría que llegar el siglo XIII hasta encontrar la obra del
teórico Safi-de-Din, de quien se deriva el sistema musical árabe actual. Con la expansión del islamismo por
todo el norte de África y el Cércano Oriente, se consolidan nuevas escúelas y variantes musicales, desde
Samarcanda en Asia Central, hasta Salamanca, en España. Después de ser expulsados de Europa en 1492, gran parte
de esta tradición cultural se traslado a Marruecos, donde aún se practica el estilo de música arábigo-andaluza.
Troveros y trovadores. Durante la segunda mitad de la Edad Media hicieron su aparición
en Europa unos cantantes que se acompañaban a si mismos y que entonaban canciones líricas y de amor. En Francia
recibieron el nombre de troveros o trovadores, según la zona por donde actuaran,mientras que en Alemania estaba
los Minnesinger, que además constituirían gremios de maestros cantores o Meistersinger. Pero este fenómeno
también puede encontrarse en otros países, como España, Portugal o Italia. Hasta entonces la música había sido
patrimonio exclusivo de la Iglesia, pero a partir de ese momento surge un arte profano, de carácter lírico, que
asume varias formas. Sin embargo, las melodías aún siguen los patrones de los modos eclesiásticos, aunque con
un ritmo que se atiene a la declamación del texto. Estas canciones pueden dividirse en cuatro categorías:
letanías, secuencias, himnos y rondeles. Además de temas amorosos, solían abordar asuntos de la mitología o
ideas filosóficas, así como servir de excusa para la danza popular, como el célebre Kalenda Maya del catalán
Raimbaut de Vaqueiras del siglo XII.
- La España de las tres
culturas. En los oscuros tiempos de la Edad Media europea, España destaca como
un oasis donde conviven tres religiones y culturas: la nativa cristiana, la judía y la musulmana, al amparo de los
califas que desde el siglo VIII y hasta final del XV gobernarán lo que vendrá a llamarse España. En aquella Sefarad
de las Tres Culturas coexistenen armonía los mejores pensadores, científicos y artistas de la época. En el siglo
XII poetas anónimos de Castilla remedan la épica francesa y crean el Mío Cid. Pozo después, y también del sur de
Francia llegará a tierras ibéricas el canto lírico de los trovadores, adquiriendo carta la ciudadanía con el arte
denominado mester de juglaría, por oposición al erudito mester de clerecía. Son épocas de Cruzadas, como la del
siglo XIII contra los albigenses, como resultado de las cuales se refugian en Castilla muchos poetas cantantes
protegidos por el rey Alfonso X el Sabio y su yerno, don Dionís de Portugal. Simultáneamente
con el castellano, surgía la primera literatura en otras lenguas romances ibéricas,como el galaico-portugués y el
catalán.
Ars Antiqua-Ars Nova. Entre los siglos XIV y XV surgen en Europa dos estilos musicales que
acabarían denominándose ars antiquea y ars nova, cuya diferencia esenccial era el refinamiento métrico del
seggundo, que alcanza una maior precisión rítmica enla escritura, pudiendo trazar de ese modo un entramado
polifónico más complejo. Los géneros propios del ars antiqua, emparentado con la escuela de Notre Dáme, son el
organum y el rondó, pero también el con ductus, hoquetus y, especialmente, el motete primitivo. Hacia 1280 Franco
de Colonia introduce un nuevo tipo de grafía rítmica que sobrevirá hasta el siglo XVI, la notación mensurable, de
la que uno de los ejemplos españois más destacados son los Códices de Huelva. El ars nova nace en París y supone
una renovación en la manera de componer los motetes, introduciendo técnicas cíclicas como la talea y el color.Los
creadores más destacados de la época son Philippe de Vitry Guillaume de Machaut, famoso por su misa profana
del Hombre Armado.
Organum - Diatonía. El organum constaba de dos voces: una llamada vox principalis, que
llevaba la melodía, y la otra llamada vox organalis. A diferencia delpedal, el organum consistía en un
acompañamiento a una distancia fija de la voz principal, generalmente en quintas justas paralelas y luego también
en cuartas y octavas justas. De esta manera se podían disponer varias voces que avanzaban en bloque, conservando
siempre la misma distancia entre ellas.La diatonía rompía la estructura monolítica del organum con disonancias
creadas por ciertos movimientos de las voces. Una voz avanzaba mientras la otra hacía un pedal,hasta que coincidían
en un intervalo de quinta, a partir del cual se guían progresando paralelamente como en el órganum, para finalizar
nuevamente con un pedal y una voz que converge con disonancias hacia la nota final.
- Música Mozárabe y
Sefardí. La España mozárabe estaba constituída por los cristianos españois sometidos al dominio del Islam.
Con la reforma de Cluny del siglo XI se unificaría el rito cristiano, terminando con las vriantes litúrgicas
vernáculas. El canto mozárabe se conserva en una veintena de códices como el de la Catedral de León, que contiene
melodías apuntadas con neumas. Estas publicaciones son también una fuente valiosa de información gráfica sobre los
instrumentos de la época, desde cuernos y cornetas, hasta violas de forma ovalada. La música de los judíos españois
antes de su expulsión de España en 1492 y de Portugal en 1493 ha sobrevivido en parte gracias a una celosa
conservación de tradiciones adquiridas durante su estancia. Los judíos expulsados llevaron a otras orillas del
Mediterráneo y del mundo árabe sus melodías y romances, así como su lengua, el ladino o judezmo.
Instrumentos medievales. La mayoría de los instrumentos conocidos en la Edad Media
llegaron a Europa desde Asia a través de Bizancio o por medio de los árabes del norte de África y España. Algunos,
como el arpa, llegaron al continente desde las islas británicas antes del siglo IX. También había instrumentos de
arco, como la viela, prototipo del violín moderno y un ejemplar de tres cuerdas con manivela llamado organistrum o
zampoña. Otro instrumento típico de la época es el salterio, antepasado lejano del clave. También era conocido el
laúd. Entre los vientos encontramos flautas, chirimías y variantes del óboe, así como trompetas (reservado a la
nobleza) y gaitas (o cornamusas).
- Música Ibérica.
Existen evidencias de cantos profanos (copiados en los siglos IX y X con neumas mozárabes) de himnos de Prudencia,
Eugenio de Toledo e Isidoro de Sevilla lamentando la muerte de reyes visigodos. De los juglares que, como Peire
Cardenarl o Giraut Ri quier, llegaron a la península de las Cruzadas, no se conservan casi partituras, aunque
existe un manuscrito con seis canciones musicadas por el juglar gallego Martín Codax . Alfonso X el Sabio, por su
parte, compuso y recopiló en el siglo XIII 420 cantigas, Loores et Milagros de Nuestra Señora, que se encuentran en
dos manuscritos de Toledo y El Escorial, también escritas en gallego. Este ejemplo de mecenazgo musical sería
seguido también por Juan I de Aragón, al establecer a partir de 1390 los Juegos Florales.