el tipo Praetorius (con una marcada división de registros sin mezclar), ek tipo Schnitger del que se encuentra un inmejorable ejemplo en la iglesia de San Nicolás de Hamburgo, y el órgano Silbermann (con una compleja disposición de registros, entre ellos tubos de flauta o principales, mezclas y lengüetas). Los instrumentos de este último tipo se dividen en aquellos que se tocan de frente, con el gran órgano colocado encima de la cabeza del ejecutante, con la consola superior sobre el gran órgano. Estos instrumentos aún no tenían la potencia de soplo de los gigantes órganos que se construirían en los siglos venideros. El órgano barroco cumplía tanto una función litúrgica como artística, siendo sus géneros instrumentales más habituales los preludios y postludios corales, las tocatas, fugas, fantasías, suites, chaconas y pasacalles.