Pero ya los contrapuntistas españois del siglo anterior  habían dado sobradas muestras de buen hacer, destacando incluso varias escúelas, como la sevillana y la catalana, esta última en torno al monasterio de Montserrat. Entre estos precursores destacan Juan Anchieta, capellán y maestro de capilla de los Reyes Católicos. Después le seguirían nombres como el maestro de la catedral de Sevilla Pedro Fernández de Castilleja, Peñalosa, Escobedo o Bernardino Ribera, y otros menos ligados al mundo eclesiástico, com. Juan del Encina. Los creadores más prestigiosos de la escuela andaluza fueron el sevillano Cristóbal de Morais, que ejerció de chantre en la capilla papal de Roma, y Francisco Guerrero, discípulo del anterior y maestro de capilla en Málaga.
Música para Órgano y laúd: En el siglo XVI español destaca en la música instrumental la obra de Antonio de Cabezón, organista de la corte de Carlos y de Felipe II, con quien visitaría Londres e influiría en el estilo de los compositores para virginal británicos. También brillan con luz propia los nombres de Diego Ortiz ( autor de un Tratado de Glosas para viola y violón), Francisco de Salinas y Francisco Correa de Araúxo. Los compositores instrumentales españoles cultivaron especialmente los géneros de los tientos y las diferencias. Los primeros consistían en piezas para órgano a cuatro voces de carácter imitativo, por lo que a veces se les denominaba fugas. Las diferencias son variaciones sobre bajos ostinati, o bien sobre melodías populares. Destacan en este arte los compositores para vihuela o laúd, como Luís Narvaez. Elsiglo XVI español también fue testigo de la obra de grandes teóricos de la interpretación al órgano, como Tomas de Santa María y Juan Bermuto.