Una de las características dela ópera alemana de este período es su recuperación de la temática fantástica sobre cvuentos de hadas, llamada Märchenoper, siendo ejemplos de ellos Hansel y Gretel de Humperdinck, Hill Eulenspiegel de Straus o Tapiola de Sibelius. Mientras, en Alemania se sigue cultivando la forma sinfónica y un cierto pluralismo de estilos, que ve con naturalidad la mezcla de lo banal y lo profundo, antecedente directo de la modernidad musical que caracterizaría el principio del siglo XX. También adquiere un mayor protagonismo la visión psicológica de los personajes y aún de las citas instrumentales en poemas y sinfonías. Se trata, en definitiva, de la consolidación de unos medios expresivos que llevan el concepto de tonalidad a sus extremos de inteligibilidad, agotando sus posibilidades.