Así, abundan las obras para coros alternados y opuestos, en los que se desarrolla una antifonía natural de preguntas y respuestas. Se considera pionero de este grupo de compositores al flamento Adrián Willaert, que estuvo al fren de la capilla de San Marcos entre 1527 y 1562. Le siguieron nombres destacados como los de Cipriano De Rore, Zarlino, Croce, los Gabrieli, Meruto y Donato, para culminar con Monteverdi.